lunes, 25 de octubre de 2010

REALISMO


Introducción
El realismo fue una corriente artística que se propuso representar lo más fielmente posible las consecuencias humanas y sociales provocadas por la revolución industrial y las sucesivas transformaciones del mundo moderno.
Para conseguir esta visión tan global, el vehículo literario más adecuado fue la novela, que se convirtió en una de las expresiones artísticas emblemáticas del siglo XIX.

Por otra parte, el realismo no se concibe sin la existencia de la clase media burguesa (público lector de este subgénero, en gran parte debido a que vio reflejada su existencia en estas obras); la prensa diaria, que se convierte en vehículo de publicación de algunas de estas novelas.

Etapas
El Realismo surge a finales del primer tercio del siglo XIX en Francia con Balzac y Stendhal.

En España, cabe distinguir dos periodos, separados por el paréntesis revolucionario de 1868:

Prerrealismo (de 1843 a 1868). Alterna aspectos románticos (costumbrismo e idealización) con otros ya realistas (argumentos más definidos y mayor caracterización de los personajes), al tiempo que responde a un marcado dualismo (enfrentamiento de buenos y malos). A esta etapa pertenecen Fernán Caballero (1849, fecha de edición de su novela La Gaviota, se considera el inicio de la nueva tendencia realista) y Pedro Antonio de Alarcón.
Plenitud del Realismo (de 1875 a 1898). En un primer momento, las obras tienden a ser excesivamente ideológicas (son las conocidas como novelas de tesis), pero con el paso del tiempo se hacen más objetivas y se despojan de actitudes extraliterarias o moralizantes.
[editar] Características de la novela realista
La realidad contemporánea como tema esencial.
Los espacios novelescos son fundamentalmente urbanos porque en las ciudades es donde vive la burguesía y donde se está produciendo las transformaciones económicas y sociales.
El narrador habitual es el omnisciente, ya interfiera en el relato emitiendo juicios ya adopte una postura invisible o neutral.
Los personajes, que suelen ser numerosos, representan a un determinado grupo social; pero también se muestran personalidades individuales.
Construcción de tramas sencillas que se organizan por medio de contrastes: clases altas frente clases bajas; el vicio frente a la virtud; amor puro frente al libertinaje; la usura frente a la generosidad; el materialismo frente a la espiritualidad.
La narración respeta la temporalidad cronológica.

Técnicas narrativas empleadas
Observación de la realidad de forma casi científica para extraer de ella la documentación precisa.
Descripciones minuciosas tomadas del natural.
Como ya se ha dicho, narración objetiva, normalmente en tercera persona.
Utilización de un lenguaje y un estilo que no ofrezcan dificultades al lector y que, al mismo tiempo, reflejen el habla de los distintos personajes.
La exploración psicológica de éstos propicia la incorporación del estilo indirecto libre y del monólogo interior.
[editar] Principales representantes españoles de este movimiento
Juan Valera. Benito Pérez Galdós. Leopoldo Alas, Clarín. Emilia Pardo Bazán.

Entre los principales representantes hispanoamericanos de la narrativa realista encontramos a Eduardo Acevedo Díaz (Uruguay, 1851-1921; v.); Tomás Carrasquilla (Colombia, 1858-1941; v.); Carlos María Ocantos (Argentina, 1860-1949; v.) y Luis A. Martínez (Ecuador, 1868-1909; v.). Otro realista es el mexicano Rafael Delgado (1853-1914),

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