domingo, 20 de marzo de 2011

LOPE DE VEGA

                   FICHA AUXILIAR PARA EL ESTUDIO DE LOPE DE VEGA



En el Renacimiento se instala un proyecto político y cultural basado en el poder de la burguesía, la incipiente industria, el valor del dinero, la movilidad de las clases sociales .  Además, el intelectual de independiza de la Iglesia, con lo cual tanto el arte como la ciencia comienzan a considerarse prácticas autónomas y ‘lenguajes especiales’.
Lo sobrenatural deja de ser ‘lo verdadero’ y se exalta lo natural y la realidad. La razón ocupa el lugar de ‘casi único’ instrumento válido para llegar al conocimiento.
Con los movimientos religiosos (Reforma y Contrarreforma), la caída del imperio español, la disolución de los valores medievales, la aparición de los primeros desclasados y la crisis económica, se vio claramente lo relativo e inasible de lo real.
 En este contexto, el teatro concibe el mundo como lugar de apariencias. Estos son los conflictos que se ponen en escena la vida como “sueño” o la afirmación nostálgica de valores tradicionales, mientras también se impulsa la democratización de la cultura.

LOPE  FÉLIX DE VEGA CARPIO

Nació en Madrid en 1562. Su vida privada se caracterizó por los escándalos amorosos. En 1587 se lo encarceló por haber escrito contra Elena Osorio (una de sus enamoradas) y fue desterrado.  Más tarde, se alistó en la Armada Invencible.  Se ordenó sacerdote a los 52 años. Murió en 1635.
Lope de Vega escribió textos líricos y narrativos importantes, pero fue en el teatro donde alcanzó mayor popularidad.  Trabajó en su poesía con géneros populares, como el romance, y también escribió sonetos de tradición petrarquista.
En cuanto a la producción teatral, se le adjudican 1800 comedias ( en aquella época se nombraba  así a toda obra de teatro). Sólo se conservan unas 500, y algunas son de difícil atribución.
Entre los dramas de honor, se destacan Fuenteovejuna,  El mejor alcalde, el rey. 
Peribáñez y el comendador de Ocaña   y  El alcalde de Zalamea.


EL TEATRO  PRE  LOPISTA


Su teatro renovó de tal manera el sistema de convenciones y géneros, que el tearro de la primera mitad del siglo XVI fue estudiado, en función de él, como “pre lopista”.
Con respecto a la práctica teatral, casi no había en ese tiempo teatros fijos: se representó primero en la corte o en casas de nobles y después en mesones, casas humildes, patios.  El teatro religioso ( representaciones con motivos generalmente bíblicos) se hacía dentro de las iglesias.  En la segunda mitad el siglo XVI algunos mesones y patios cobraron identidad “permanente” de teatros.  Eran lugares abiertos, con fondo amplio, limitados por las paredes de los edificios circundantes.  Se los conoce con el nombre de corrales.

EL TEATRO EN LA ÉPOCA DE LOPE DE VEGA

Se habían fijado ya los corrales. Se crearon nuevos espacios y proliferan las compañías.  La escenografía contaba con telones pintados en perspectiva y se enriquecía cada vez más el mobiliario. 
El gran entusiasmo por el teatro producía reacciones en contra (sobre todo de parte de algunos sectores de la Iglesia, que relacionaban la  actividad teatral con una forma de vida que censuraban y con la posibilidad de promover “lo escandaloso” a través del espectáculo) y otras a favor (no solo de parte del público masivo sino de aquellos que se beneficiaban económicamente con la producción).  Por otra parte, no sólo todas las clases sociales estaban representadas en la nueva comedia sino que también todas asistían el espectáculo.

EL DRAMA DE HONOR

El teatro de las primeras décadas del siglo XVI incluía como móvil dramático la cuestión del honor, que adquiere un lugar especial en el teatro de Lope de Vega.
En este teatro la honra (o el honor) consiste en una cuestión privada, por un lado, y de clase social, por el otro.  El lugar de la honra es el cuerpo femenino, que pertenece a un varón (padre o marido).  La honra se pierde cuando la mujer es violada  o cuando accede a mantener relaciones fuera del matrimonio.  La pérdida de esa honra es cuestión del varón del que ella depende; él deberá reparar o castigar la afrenta.  El cuerpo femenino como lugar de la pugna de dos varones: el deshonrado y el deshonrador.  Por otra parte, si el valor de la honra era antes privilegio de la nobleza, con el ascenso de la burguesía, aldeanos “principales” pueden pedir justicia en el escenario, si son deshonrados (en sus mujeres) por un noble.  Lo privado se cruza con lo público, tanto en lo que se refiere a las clases enfrentadas (burguesía / nobleza) como en lo relativo a los lugares sociales de la mujer y el varón. 




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